Atractivos Turísticos

 

“AGRÍCOLA, GANADERA Y ARTESANAL, GONZANAMÁ SIN IGUAL”

 

El cantón Gonzanamá desde su historia se ha catalogado como la capital Agrícola, Ganadera y Artesanal del Sur del País.

GONZANAMÁ AGRÍCOLA: El cultivar los campos, el verdor de sus montañas, los agricultores que desde tempranas horas de la madrugada salen al sembrío y cuidado de sus campos, la mujer campesina y trabajadora, han hecho de este hermoso terruño de la patria, un sector netamente agrícola, por sus diferentes especies de verduras, hortalizas y productos frutales, que se comercializan dentro y fuera del cantón.

GONZANAMÁ GANADERA: La ganadería se ha convertido por tradición en una de las principales actividades de hombres y mujeres Gonzanameñas, los productos que se derivan de la leche, tienen un alto nivel de reconocimiento a nivel provincial y nacional. El queso, quesillo, la tradicional diamantina, el aguado de leche, el yogurt, son productos que se comercializan y consumen en todas partes del país.

GONZANAMÁ ARTESANAL: Uno de los principales legados que existen en el cantón, es la actividad artesanal, principalmente el tejido a mano en coloridos telares que solamente las manos creativas e innovadoras de los hombres y mujeres Gonzanameñas lo pueden hacer. Hamacas, ponchos, alforjas, jergas, bolsos, aperos y apliques y más variedad de artesanías, han venido caracterizando a Gonzanamá y cada una de sus parroquias, en los diferentes eventos y exposiciones realizadas en distintos sectores del país y el mundo.

 

LA FERIA GANADERA, AGRICOLA Y ARTESANAL

 

Su aniversario de creación se celebra el último domingo de marzo. Lo organiza un Comité de Feria, nombrado con la debida antelación de entre los ganaderos del cantón.

Contando con la presencia de autoridades seccionales y nacionales e invitados especiales, se da inicio y se declara inaugurada la Feria Agrícola, Ganadera y Artesanal de Gonzanamá. Acto seguido con la participación de un juez calificado por la asociación de Ganaderos, se inician los concursos de ejemplares de diversas razas, categorías, edades y sexo. En su ámbito destaca y resalta la presencia mayoritaria de ganadería lechera de raza: Holstein, Tersey y Friesian; y de carme: Cebú, Brown Swiss y criolla. Del ganado de leche y de carne, al igual que de reproductores y exposiciones artesanales y agrícolas expuestos se seleccionan los triunfadores, que a renglón seguido son reconocidos y premiados en acto especial organizado por el Comité de Feria.

El producto lácteo recién ordeñado mezclado con anisado compuesto de alcohol, anís y otros ingredientes se brinda generosamente al turista la tradicional bebida denominada DIAMANTINA, cuyo sabor exquisito es único en su especie.

El ir y venir de ganaderos, compradores, vendedores, turistas, mujeres hermosas, niños, jóvenes, ancianos, constituye el marco impresionante de indescriptible colorido en la mañana y tarde soleada de invierno. Las transacciones comerciales fluyen constantemente. El laborioso hombre del agro compra y vende al calor de la libre oferta y demanda.

Las hábiles artesanías, en sus puestos correctamente ubicados, exponen sus vistosos tejidos de algodón, lana y cabuya entre los que se destacan: alforjas, ponchos, jergas, bolsos, hamacas, apliques, etc.

La producción industrializada de lácteos, realizada con visión futurista digna de felicitación, abre al público su floreciente negocio. Los presentes son obsequiados con muestras de queso, dulce y yogures de excelente calidad y listos para el consumo interno y la exportación.

Por la tarde, con un lleno impresionante, el local de la feria se entusiasma y da paso a la celebración con categoría distinguida y verdadero aire de fiesta. La cartelera estratégicamente ubicada anuncia: Desfile de caballos de paso, toros de pueblo, toro gol; en fin, un espectáculo maravilloso, digno de los gustos más exigentes del turista que visita el lugar.

El domingo 27 de diciembre de 1970, el Centro Agrícola celebra una sesión de asamblea, en las instalaciones de la centenaria Escuela “12 de octubre”. En esta sesión, el Señor Jaime Lucio Bravo propone la creación de una Feria Dominical de ganado vacuno, comisionando a los organismos de desarrollo y autoridades la convocatoria a una asamblea popular urgente para nombrar un comité con exclusivas funciones de programar inaugurar y promocionar permanentemente la Feria. La moción es aprobada por unanimidad y se celebra ruidosamente.

La noche del jueves 07 de enero de 1971, la asamblea popular que agrupa a un centenar de patriotas Gonzanameños incluidas las autoridades parroquiales ratifica el proyecto y conforman el primer Comité de Feria Dominical Agrícola y Ganadera.

Primer comité de Ferias

Presidente, Sr. César A Piedra Luna;

Vicepresidente, Lic. Bolívar Bravo Ruíz;

Coordinador, Lic. Régulo Bravo L;

Secretario, Sr. Jaime Lucio Bravo;

Tesorero, Sr. Manuel Agustín Espinoza;

Coordinador de honor, Tnte. Carlos García;

Comisión de propaganda

Sr. Miguel Ángel Mendieta Ojeda

Sr. Manuel Anibal Pacheco

Sr. José Antonio salinas

Comisión de organización

Sr. Holger Manrique Dávila

Sr. Bolívar Eduardo León Yaguana

Sr. Filiberto Castillo Calderón

Comisión de Asuntos Sociales y RR.PP

Lic. Julio Cesar León Yaguana

Sra. Alejandrina Palacio León

Sr. Víctor Alfredo Pineda

SANTUARIO DEL SEÑOR DEL BUEN SUCESO

   

 A una corta distancia de la ciudad de Loja y muy cerca de la ciudad de Cariamanga, en el centro de la ciudad de Gonzanamá, pueblo acogedor de gente culta y generosa, se levanta majestuoso el Santuario del Señor del Buen Suceso, muy concurrido por peregrinos de todas las latitudes del país, y de los pueblos del norte del Perú.

En los archivos encontrados en la parroquia eclesiástica se registran libros desde el año 1675 que reconocen la sucesión de sacerdotes de la orden de Santo Domingo al frente de la parroquia de Gonzanamá.

En la distribución que se hizo del territorio de la Diócesis para la atención de las doctrinas (Octubre de 1568), a la orden Dominica se les asignaron las Doctrinas de Garrochamba, Pozul, Gonzanamá y Cariamanga, referimos a la acción pastoral del padre Gregorio García, en Gonzanamá, a partir de 1857.

De igual manera, se recose como párroco Inicial a Fraile. Sebastián de Piñas al Presbítero Baltasar Aguirre se le atribuye la fundación de la “Cofradía del Escapulario de la Sangre de Cristo”, en honor del Señor del Buen Suceso, en el año de 1857.

El Rvdo. Jorge Abiatar Quevedo, en la Monografía de la Diócesis de Loja, manifiesta que el 9 de agosto de 1908, el Rvdo. Agustín Mosquera organiza un comité del Señor de Buen Suceso, quien lo preside con la finalidad del mencionado comité es comenzar a trabajar por el adelanto de la parroquia y su Santa Iglesia.

Desde 1925 a 1929 el Rvdo. Abran Ramón Toro, durante el tiempo que permaneció como párroco comenzó a construir la fachada del templo parroquial, construcción que fue de cal y ladrillo pero debido a los materiales, tuvo que ser demolida.

Aquí en este suelo Gonzanameño es donde sus hijos han librada las más duras batallas y así mismo han conseguido los más significativos triunfos, como es el de levarlo a cantón, después de 45 años de lucha esforzada y permanente.

Son los eminentes Gonzanameños Dr. Manuel de Jesús León Andrade y Dr. Drausín Simancas los que mentalizaron el proyecto, secundados por coterráneos de todas las latitudes y de todos los niveles que sin distinción alguna aportaron con sus recursos humanos y económicos para hacer realidad su propósito

De 1930 a 1933 el Pbro. Florentino A. Muñoz construyo la parte interior del templo, especialmente el altar y el retablo del trono del señor del Buen Suceso. Le sucede el Pbro. Luis Antonio Aguirre, quien continúa la obra del párroco anterior, sobresaliendo por su entusiasmo. Con él se iniciaron los trabajos de carretera Gonzanamá – Catamayo.

El Santuario del señor del Buen Suceso, en la Actualidad, la fachada de hormigón está formada por dos torres paralelas que sostiene un antiguo reloj de cuatro esferas, donado por el ilustre Filántropo Gonzanameño Señor Manuel Agustín Pacheco. En su interior, entre dos amplias naves y en el altar Mayor, se venera la I imagen del Señor Difunto, advocación única del Señor del Buen Suceso.

En el año de 1944 presta sus servicios el Pbro. Francisco J Bravo hasta el año de 1953. Hijo de Gonzanamá, muy dinámico, tócale destruir la fachada de cal y ladrillo levantada por el Pbro. Abraham Ramón Toro, y construir la hermosa fachada de piedra que lamentablemente, destruyó el sismo del 12 de diciembre de 1953.

“El Pbro. Víctor Manuel reyes es el encargado de contratar la pintura de la parte interior del templo y de entregar la posta, el año 1958, al querido sacerdote gonzanameño Jorge Abiatar Quevedo, a quien le correspondió elevar la fachada de hormigón armado, con el apoyo del pueblo católico de Gonzanamá”.

En la actualidad la fachada de hormigón está formada por dos torres paralelas que sostiene el antiguo reloj de cuatro esferas donado por el ilustre filántropo gonzanameño señor Manuel Agustín Pacheco. En su interior, entre dos amplias naves y en el Altar Mayor, se venera la imagen del Señor Difunto, advocación única del Señor del Buen suceso. La imagen fue tallada por Diego de Robles en el Siglo XVI y traída a la tierra de los “Gonzanamaes” por los padres Dominicos, que sirvieron a la Doctrina de Santo Domingo de Gonzanamá, hasta mediados de la vida republicana.

La celebración de la “Fiesta del Señor” comienza el 18 de agosto con la tradicional “bajada del Señor” de su trono que se encuentra ubicado en el altar mayor, hasta un sitio especial desde donde se preside la multiplicidad de actividades religiosas preparadas en su honor.

El 19 de agosto se celebran las vísperas con la concurrencia masiva de los priostes personas voluntarias que se encargan de la organización y financiamiento de la conmemoración religiosa constituido en tradición, este festejo se lo ameniza cuidadosamente en horas de la noche, con la quema de castillo, juegos pirotécnicos y la insustituible “vaca loca”. Al acto se da cita toda la ciudadanía que habita en el sector y turistas que lo visitan.

El 20 de agosto día dedicado honrar al “Señor del Buen Suceso”, se desarrollan una serie de actos que culminan con la celebración litúrgica. A la misma asistente del pueblo devoto junto con sacerdotes y religiosas de parroquias y cantones vecinos, así como las principales autoridades del clero lojano. Durante estos días, la ciudad se viste de gala y acoge a centenares de devotos que concurren a participar de los actos litúrgicos internos que incluyen la celebración de la misa de fiesta, el sermón de orden y en algunas ocasiones, la celebración culmina con la tradicional procesión del “Señor del Buen Suceso”, por las calles céntricas de la ciudad.

En los últimos años, esta festividad se ha visto disminuida en lo que tiene que ver con la fluidez comercial y la masiva presencia de los fieles devotos del señor del Buen Suceso, a causa del arribo de la Virgen del Cisne a la ciudad de Loja. El clero lojano, responsable de esta coincidencia histórica juntamente con el pueblo católico de Gonzanamá, buscan, afanosamente, acuerdos que conlleven a la solución de este infortunado suceso, que perjudica notablemente a esta tradicional celebración.

Fuente de consulta libro Protagonistas Gonzanameños de ayer, hoy y siempre del Dr. Francisco Gregorio Ludeña León.

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